Como traductores, en la vida profesional, nos encontraremos con la necesidad de adaptarnos a las innovaciones tecnológicas. Como nuestro trabajo se basa en la manipulación de documentos escritos, es importante que sepamos manejar, al menos, los principales formatos que permiten editar texto. En muchas ocasiones, los clientes nos pedirán que nos despeguemos de aquellos programas o formatos que usamos cotidianamente y les entreguemos una traducción en un formato con el que no estamos muy familiarizados. Por esta razón, es importante que sepamos convertir archivos de un formato a otro. Así, podremos crear el documento en la herramienta que nos resulte más amistosa y cumplir con el pedido del cliente.
Microsoft Word es el software favorito de la mayoría de los traductores porque es muy fácil de usar y permite editar y personalizar un documento como ningún otro programa. Por esto, en este artículo, explicaremos las diferentes alternativas para convertir archivos Word (.docx) a PDF (.pdf), ya que este es el formato más requerido.
Smallpdf
En línea, encontraremos varias páginas que nos permitirán convertir un archivo de un formato a otro. De todas ellas, la que mejor se adapta a las necesidades de los traductores es Smallpdf. Sin tener que registrarnos ni proveer nuestra dirección de correo electrónico, podremos convertir un archivo Word a uno PDF totalmente gratis. Solo debemos entrar a la página, elegir el archivo que queremos convertir y, luego de que la página haga su trabajo y convierta el archivo, nos dará la opción de descargarlo. Es una herramienta muy fácil de usar y vale la pena echarle un vistazo, ya que su lista de funciones es muy amplia.
PDFCreator
PDFCreator es un software libre, por lo que podremos instalarlo en nuestro ordenador de manera gratuita. Esta herramienta nos permite convertir el archivo directamente desde Microsoft Word. Una vez instalado el programa, debemos dirigirnos a la sección “Imprimir” de Word y elegir como impresora a PDFCreator. Al hacer oprimir la opción “Aceptar”, nos aparecerá un cuadro de diálogo con el que podremos elegir dónde queremos guardar el archivo y con qué nombre; oprimimos “Guardar” y ¡listo! Ya tenemos nuestro archivo en formato PDF.
Guardar como…
Finalmente, la opción más fácil la provee el propio Microsoft Word. Accedemos a la opción “Guardar como”, nombramos nuestro archivo y, en la casilla “Tipo”, cambiamos “Documento de Word” (opción por defecto) por “PDF”. Al oprimir “Guardar”, nuestro documento se guarda directamente en el formato elegido. Se debe tener en cuenta que, si queremos conservar una copia en formato Word, debemos repetir el proceso y elegir la opción «Documento de Word». Esta función solo se encuentra disponible en Word 2007 en adelante.
Las opciones expuestas se centran en la conversión de archivos Word a PDF; sin embargo, si se necesita convertir otro tipo de archivos, es muy probable que estas mismas opciones sean de utilidad. Es aconsejable que los traductores nos tomemos el tiempo necesario para analizar cada herramienta y aprender a sacarle el mayor provecho posible. Si bien esto puede parecer una pérdida de tiempo, nos permitirá agilizar nuestro trabajo y, en consecuencia, terminar nuestros proyectos cada vez más rápido.